Ruta por la provincia de Cuenca: ¿Qué ver en Huete?

Huete

En plena alcarria conquense encontramos Huete una pequeña población llena de historia donde encontraremos casas señoriales, un castillo y varios museos muy interesantes. Así que en nuestro último viaje por Cuenca decidimos descubrir este rincón manchego del que dice el refranero popular que “Huete no se ve en un día”.

¿Cómo llegar a Huete?

– En coche

Desde Madrid tomamos la A-40 dirección Cuenca. A la altura de Carrascosa del Campo tomaos la CM-310 hasta Huete.

– En transporte público

Existe una línea de autobús que conecta con Tarancón y otra con Cuenca, con poca frecuencia. Como alternativa tenemos el tren regional que sale a las afuera de la población con destino Cuenca.

¿Qué ver en Huete?

La existencia de minas de yeso en sus inmediaciones motivó que los romanos poblaran esta zona, denominando Opta a la población. Con la invasión musulmana, pasó a ser conocida como Wabda, construyéndose las murallas y la alcazaba que hoy se conserva.

Tras ser conquistada por Alfonso VI se convierte en una de las principales ciudades del reino de Castilla, disputándose con Cuenca como ciudad más importante de la región.

Museo Arte Contemporáneo
Museo Arte Contemporáneo

El casco antiguo de Huete conserva su estructura original y en él se levantan numerosos palacios, casonas y monumentos religiosos. Nuestra primera parada es el Monasterio de Santa María de la Merced (siglo XIII), uno de los edificios más grandes de Huete. En la actualidad alberga el Ayuntamiento y tres museos.

Museo de Arte Sacro
Museo de Arte Sacro

El primer museo, está dedicado al Arte Sacro, con una importante colección de objetos litúrgicos y cuadros procedentes de las catorce parroquias que hubo en Huete. Seguimos por el museo de Arte Contemporáneo Florencio de la Fuente, que cuenta con una excelente colección de pinturas, grabados y esculturas de artistas de los últimos cien años. Y terminamos con el museo Etnográfico, con una importante colección de objetos donados por los vecinos del pueblo, que incluye desde útiles de labranza, objetos del hogar, herramientas de diferentes profesiones, hasta una curiosa colección de muñecas de diferentes países.

Museo Etnográfico
Museo Etnográfico

Enfrente del museo Etnográfico, también tenemos el museo de la Forja, ubicado en una antigua forja que conserva todavía su estructura y las herramientas de trabajo. Su dueña, la hija del antiguo herrero de la villa, a sus ochenta años se encarga de enseñar esta joya escondida en Huete.

Bajando por la calle Nueva, tenemos el Convento de Jesús y María, fundado por el Arcediano Marcos de Parada en 1554. Destaca la excelente portada de su iglesia, de estilo manierista atribuida a Andrés de Vandelvira. El convento alberga también el museo de fotografía Fundación Antonio Pérez, con instantáneas de los mejores fotógrafos del país.

Siguiendo la calle Mayor, nos topamos con la neoclásica Torre del Reloj (siglo XIX) y la puerta de Almazán, ambas obra del conquense Fernando López.

Torre del Reloj
Torre del Reloj

Muy cerca en la calle Anselmo Cuenca se encuentra el antiguo Pósito Real, donde se almacenaba el grano. Aunque pasó a manos privadas, sus dueños han seguido manteniendo su estructura original. Actualmente alberga una pequeña tienda sobre productos elaborados con miel. Pero para esta Semana Santa se convertirá en un museo sobre la apicultura en el lugar que ocupaban las bóvedas del Pósito.

Pósito Real
Pósito Real

En la misma calle tenemos la Casa de los Amoraga, organizada en torno a un patio central con columnas. Y a la vuelta la Casa de los condes de Garcinarro, actualmente un hotel rural, con un precioso patio castellano.

Casa de los Condes de Garcinarro
Casa de los Condes de Garcinarro

En la calle Subida de San Pedro, encontramos la antigua Iglesia de San Pedro. Tras la Desamortización de Mendizábal pasó a manos privadas, pero el patio de la vivienda todavía conserva los muros de la iglesia y una portada plateresca. También bajo el edificio se esconde una calle subterránea de estilo gótico que antaño conectaba con el Callejón del Moro (siglo XVII). Para poder visitar los restos deberemos contactar con la Oficina de Turismo de Huete, con suficiente antelación para organizar la visita con el dueño del inmueble.

Iglesia de San Pedro

También destacable es el Convento de Santo Domingo, del que solo se puede ver el exterior. Aunque hemos podido leer que se ha aprobado la licitación para su restauración.

Ya de camino al castillo tenemos las ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora de Atienza, el templo más antiguo de Huete. Es de estilo protogótico, con ventanales ojivales y capiteles decorados con rostros humanos. Lo mejor es visitarlo por la noche con la iluminación nocturna.

Desde aquí se visualiza la imponente Alcazaba, construida en lo alto de cerro que domina el municipio, sólo quedan algunos muros, uno de los torreones y el inicio de la muralla.

Alcazaba
Alcazaba

Una visita obligada si estamos en Huete es visitar las minas romanas de Lapis Specularis, que servía de suministro de cristal a la floreciente villa romana de Segóbriga. El Lapis o espejuelo es un cristal de yeso, totalmente traslucido, que se utilizaba durante el imperio romano como cristal para las ventanas. Por ejemplo en Pompeya, se han encontrado Lapis Specularis en las ventanas de las viviendas y como material constructivo y ornamental.

Cuevas del Sanabro

La mina que podemos visitar, a través de la oficina de turismo de Huete, se llama las Cuevas de Sanabrio, y se encuentran en la pedanía de Saceda del Río, a unos 15 minutos de Huete. La primera de las cuevas, es una pequeña cavidad donde se realizó una cata para ver la calidad del material para la extracción. Parece ser que no fue del gusto de los romano y se abandonó sin apenas excavar. Lo que sí se puede ver es alguno de los cristales que encontraron que gracias a una serie de LED brillan creando un efecto la mar de original.

Cuevas del Sanabro
Cuevas del Sanabro

La segunda de las cuevas es en la que finalmente se realizó la extracción del mineral. En el interior todavía podemos ver las marcas de los picos usados para extraer el material, así como los huecos donde colocaban las lucernas.

Más información

Turismo de Huete: http://www.huete.org

Dónde comer

Los más recomendables:

  • Restaurante La Cibera (Calle Mayor 13): un lugar tranquilo donde disfruta de la gastronomía manchega. Lo mejor son sus carnes a la brasa.
  • Restaurante Serrano (Calle Rey Juan Carlos I, 20): comida casera a buen precio, lo mejor son los zarajos y el queso frito.

Dónde dormir

Nosotros estuvimos en el Hotel rural Condes de Garcinarro, un lugar muy céntrico con un precioso patio castellano. Este y otros alojamiento lo podéis reservar aquí.

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