Ruta por el País Vasco: ¿Qué ver en Vitoria-Gasteiz?

Vitoria-Gasteiz

Hoy visitamos Vitoria-Gasteiz una de las joyas del País Vasco, a diferencia de las otras capitales vascas no ha tenido limitaciones geográficas por lo que ha podido crear una ciudad a la medida de sus habitantes lleno de rincones maravillosos. Pasear por las calles de aire medieval de la almendra, recorrer sus zonas verdes, disfrutar de sus museos y saborear su gastronomía son sólo algunas de las cosas que podemos hacer en la capital alavesa, quien tiene entre sus honores el haber sido Capital Verde Europea y Capital Gastronómica.

Cómo llegar a Vitoria-Gasteiz

En bus. La empresa de autobuses ALSA tiene una línea que va de Nerja hasta Irún, pasando por Madrid así que si te viene bien alguna de las paradas puedes hacer la ruta, incluso por la noche y llegar a la ciudad a primera hora del día. La estación se encuentra un poco retirada (1,5 km del centro) pero podemos ir en tranvía o andando.

En tren. Como es de suponer la capital vasca tiene tren desde las principales ciudades de España.

En coche. Desde Madrid iríamos por la carretera de Burgos. Tras llega a Burgos podemos coger la AP-1 (con peaje) o la N-1 hasta Vitoria-Gasteiz.

Ruta por Vitoria-Gasteiz

Vitoria-Gasteiz fue fundada en 1181 por Sancho VI de Navarra bajo el nombre de Nueva Victoria en terrenos de la aldea de Gasteiz (de ahí que la ciudad se llame hoy con el nombre anterior de la aldea y el actual de su fundación, no es por tanto la unión de dos poblaciones). Pero no duró mucho ya que en el 1200 es conquistada por el rey Alfonso VIII.

Al principio era un pequeño núcleo urbano lleno de artesanos y comerciantes, ya que era un lugar de paso hacia Francia. Los cuales se fueron distribuyendo en calles gremiales como herrería, zapatería, correría, cuchillería o pintorería.

Durante la Guerra de la Independencia, en Vitoria-Gasteiz se produjo una de las primeras resistencias española contra Napoleón. Como lugar de paso para cruzar a Francia, Fernando VII se alojó en la ciudad de camino a Bayona para hablar con Napoleón. Esto no sentó muy bien a los vitorianos que intentaron por todos los medios que no saliera de la ciudad. Más tarde, albergaría una de las últimas contiendas de la guerra, la batalla de Vitoria, en la que las tropas de Wellington recuperaron buena parte del patrimonio artístico español que los franceses se querían llevar en decenas de carros. La batalla alcanzó tal resonancia que Beethoven la inmortalizaría en su obra la Batalla de Vitoria o la Victoria de Wellington.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, Vitoria-Gasteiz se convirtió en una ciudad ilustrada, gracias a la labor de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y su afán por fomentar la cultura a través de la formación y la educación. Finalmente, tras la aprobación del Estatuto de Autonomía Vasco, Vitoria-Gasteiz es elegida como capital del País Vasco.

Paseo de la Senda

Paseo de la Senda

Una de las primeras cosas que te va a sorprender es como está distribuida la ciudad. Aquí no hay barreras arquitectónicas, las aceras y las calzadas no están a diferentes alturas sino que están delimitadas o como en el casco antiguo todo es uno. Incluso en la almendra tienen escaleras mecánicas (sin escalones) que superan el desnivel. Todo esto acompañado de un anillo verde y seguramente una conciencia social, hace que la ciudad esté lleno de gente yendo a todos lados en bicicleta. Esto si lo acompañas con un tranvía eficiente que recorre la ciudad te das cuenta que no hay tantos coches circulando de lo que se podría esperar. ¿Te imagina como sería Madrid con un sistema así?

La orografía y la historia de la ciudad han definido dos áreas para la visita: la zona construida desde mediados del siglo XIX y el casco antiguo en la colina donde se asentó la primitiva Gasteiz. Un entramado de calles en su mayoría gremiales que forman anillos dentro de un conjunto de contorno almendrado. Lo mejor es dejar el coche en el parking de la Catedral Nueva o aparcar cerca del parque de La Florida, para recorrer la ciudad andando.

Catedral Nueva

Catedral Nueva

En el ensanche de la ciudad, al lado del Parque de La Florida, tenemos la Catedral Nueva de María Inmaculada, tras la catedral de Sevilla, es la segunda iglesia más grande de España. Se trata de un templo de estilo neogótico construido y consagrado durante el siglo XX y que destaca principalmente por su riqueza escultórica exterior. En el interior se encuentra el Museo Diocesano de Arte Sacro de Álava, que reúne una interesante colección de patrimonio artístico religioso vasco, además de cuadros de Ribera y Giordano y varias esculturas policromadas medievales.

Museo Bellas Artes de Álava

Museo Bellas Artes de Álava

A pocos metros, en el mismo parque, se localiza el edificio del Parlamento Vasco. Siguiendo el paseo de la Senda con su arboles gigantes, tras cruzar por debajo de las vías del tren, llegamos al paseo de Fray Francisco de Vitoria, lleno de edificios modernistas y casoplones. También tenemos el Museo de Bellas Artes de Álava en un palacete neorrenacentista de principios del siglo XX, el Palacio de Ajuria Enea residencia de los Lehendakari y al lado el Museo de la Armería con una buena selección de piezas de este arte industrial que tanta importancia tuvo en la economía vasca hasta el siglo XX.

Palacio Ajuria Enea

Palacio Ajuria Enea

Si seguimos de frente por este paseo arbolado, a unos 3 kilómetros se encuentra la localidad de Armentia donde nos espera Basílica románica de San Prudencio (siglo XII). Si a tu pareja no le gusta caminar tanto siempre le peudes decir qué vais a ver el campo de fútbol de Mendizorroza, donde juega el Deportivo Alavés, ya que se encuentra un poco antes de llegar. San Prudencio es uno de los templos románicos más importantes del País Vasco, y que reúne en romería anual a todos los alaveses el 28 de Abril.

Basílica San Prudencio

Basílica San Prudencio

Con esto hemos visto casi todos los monumentos de la parte nueva, así que volvemos por el paseo de la Senda hasta la Plaza de la Virgen Blanca. Un gran espacio abierto en cuyo centro se alza el Monumento a la Batalla de Vitoria, y a un lado, la escultura con el nombre de la ciudad en honor a su título como Capital Verde Europea.

Plaza de la Virgen Blanca

Plaza de la Virgen Blanca

Por su derecha, accedemos a la porticada Plaza de España de estilo neoclásico, también llamada la “Plaza Nueva”. En su lado norte está el Ayuntamiento donde se hospedó el rey Fernando VII en su camino a Bayona. Por la entrada opuesta podemos llegar a la Plaza de los Fueros, diseñada por Eduardo Chillida en los años 80.

Plaza de España

Plaza de España

Volviendo a la Plaza de la Virgen Blanca, cruzamos por los Arquillos (siglo XVIII), un paseo porticado que conecta la parte nueva con el casco antiguo. Desde ella subimos por la escalinata que da a la Plaza del Machete, lugar donde los miembros de la corporación municipal juraban sus cargos sobre los Evangelios y en presencia de un machete que servía de recordatorio sobre la amenaza de cortarles la cabeza en caso de incumplimiento.

Los Arquillos

Los Arquillos

Aquí tenemos la iglesia de San Miguel Arcángel (s XIV-XVII), en cuya entrada se encuentra la imagen de la Virgen Blanca, patrona de la ciudad. En su interior destaca el magnífico retablo mayor barroco, obra de Gregorio Fernández. También hay que recordar que aquí se realiza la fiesta de Celedón en el que cada 4 de Agosto baja desde la torre hasta la Plaza de la Virgen Blanca.

Iglesia San Miguel Arcángel

Iglesia San Miguel Arcángel

En la plaza del Machete también está el Palacio de Villasuso con su gran galería abierta debajo de su techo. En su interior hay un magnífico tapiz flamenco del siglo XVI que representa la huida de Eneas y su familia de Troya. Y finalmente en el otro extremo de la plaza cierra el recinto la iglesia de San Vicente Mártir (finales del siglo XV) de estilo gótico, edificada sobre el solar del desaparecido castillo medieval. En su interior hay un retablo churrigueresco y se puede ascender a su torre neobizantina de 54 metros de altura.

Siguiendo la calle Fray Zacarías Martínez, encontramos el Palacio del Marqués de Montehermoso, de estilo renacentista, famoso por las visitas que recibía la marquesa de José I Bonaparte, de la que dio origen en la población a la rima: “La marquesa de Montehermoso tiene un tintero, en el que moja su pluma José primero”. Con la expulsión de José I se decide confiscar este palacio por considerar a la marquesa una traidora, hoy es un centro cultural.

Justo enfrente tenemos un jardín cerrado, donde podemos ver alguno de los tramos de la antigua murallas (siglo XI) además de un nevero (lugar donde se almacenaba la nieve). Al final del tramo de la muralla junto a una de las puertas de entrada (con su reja de cierre), tenemos el Palacio Escoriaza Esquivel (siglo XVI) con un patio porticado y su portada. Lo construyó Fernán López de Escoriaza, médico de Catalina de Aragón y de su esposo el rey Enrique VIII de Inglaterra, también lo fue del Emperador Carlos V.

Palacio Escoriaza Esquivel

Palacio Escoriaza Esquivel

Atravesando la puerta de la muralla, siguiendo de frente, encontramos una casa con un gran mural y la Torre de Doña Ochanda (siglo XVI) con remate de almenas, fue una estructura defensiva de Vitoria. Actualmente es la sede del Museo de Ciencias Naturales. El mural que hemos visto es uno de los 16 que actualmente podemos encontrar en las calles de la ciudad. Esta representación artística forma parte del proyecto IMVG La ciudad pintada, de la que hablaremos en otros post.

Torre de Doña Ochanda

Torre de Doña Ochanda

Nos dirigimos hacia uno de los edificios más grandes del casco antiguo, la Catedral Vieja de Santa María (siglos XIII-XV) de estilo gótico (sobre una construcción anterior románica). La última reforma que se hizo en los años 60, lamentablemente hizo que los defectos de la Catedral se acentuaran provocando que en 1994 se cierre por peligro de derrumben. Para su restauración se crea la Fundación Catedral de Vitoria cuyo plan director ha sido galardonado con el Premio Europa Nostra 2002, y entre sus medidas fue la creación de un innovador programa turístico, denominado “Abierto por Obras”, el cual permite visitar el templo en las diferentes fases de su rehabilitación, y cuyos ingresos se dedican a la restauración del templo. Desde la página web de la fundación podemos reservar la visita que se limita a grupos de 15 personas donde podremos visitar la Catedral, subir a la torre o recorrer las murallas medievales, según el tipo de entrada.

Catedral Vieja

Catedral Vieja

Junto al acceso donde se sacan las entradas a la Catedral, encontramos la estatua de Ken Follen mirando detenidamente la Catedral. Según cuenta se inspiró en este templo para escribir su libro “Un mundo sin fin”, en el que la Catedral de Kingsbridge empieza a mostrar grietas por un problema estructural…, no te cuento más del libro, pero si no lo has leído merece mucho la pena.

Estatua de Ken Follen

Estatua de Ken Follen

Detrás de la catedral, en la plaza de la Burullería, tenemos el Portalón (siglo XV), una antigua casa de postas en perfecto estado, hoy convertido en uno de los restaurante con más renombre de la ciudad.

El Portalón

El Portalón

Además, de la visita a los monumentos de la ciudad, merece la pena recorrer las calles casco medieval (Correría, Cuchillería, Zapatería o Herrería, entre otras), ya que su aspecto y edificios se conservan como antaño. Además, si venimos el primer sábado de mes, podremos ver los más de 100 puestos del mercado de la almendra, donde se mezcla la artesanía con los mejores sabores del País Vasco.

Caminando por la calle cuchillería llegaremos al palacio Bendaña sede del Museo Fournier, que alberga una extensísima colección de barajas de todo el mundo donadas por la familia Heraclio Fournier, fundado de una de la empresas de fabricación de naipes más importantes del mundo. Integrando el conjunto se encuentra BIBAT, el Museo de Arqueología de Vitoria.

Museo BIBAT

Museo BIBAT

Siguiendo por la calle Cuchillería, llegamos a la Casa del Cordón (siglo XV). Llamada así por el cordón franciscano que decora su fachada, fue construida por el judío converso Juan Sánchez de Bilbao. Por ella han pasado los reyes Felipe el Hermoso y Juana la Loca, y fue residencia del cardenal Adriano de Utrecht. Actualmente alberga la obra social de la Caja Vital.

En el ensanche situado al éste del casco viejo se encuentra Artium, Museo Vasco de Arte Contemporáneo. Exhibe en su interior una de las mejores colecciones de arte moderno y contemporáneo de España con obras de Salvador Dalí, Pablo Picasso, Joan Miró, Jorge Oteiza, Carlos Saura o Miquel Barceló.

Artium

Artium

Más información

Web del Ayuntamiento: http://www.vitoria-gasteiz.org

Dónde comer

Decirte donde comer en la capital gastronómica, es arduo difícil, ya que los restaurantes abundan y la calidad más aún. Si queremos comer en mesa, las mejores zonas son en los aledaños de la plaza de la Virgen Blanca y de la Catedral Vieja, aquí tenemos restaurante como el Ikea, El Portalón, Querida María, Zabala o Kaskagorri.

En cambio si queréis ir de pinchos, dar un paseo por las calles del casco antiguo donde tenéis el JG, La Malquerida, Erkiaga o Toloño.

Dónde dormir

La cantidad de posibilidades que tienes para disfrutar de la ciudad de Victoria-Gasteiz, te hará que quieras pasar aquí unos días. Así que reserva tu alojamiento y disfruta de la ciudad.

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Un comentario

  1. Justyna dice:

    Hola! Estoy escribiendo de Varsovia, Polonia. A mi me gusta este artículo! Pais vasco no es tan fomoso como Cataluña. Escribo blog sobre viajes cortos a través de Europa durante fines de semana. Blog es en polaco pero lo traduzco. Invito a leer!
    Saludos!

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