Ruta por la provincia de Ávila: ¿Qué ver en El Barco de Ávila?

El Barco de Ávila
El Barco de Ávila

Entre la sierra de Béjar y el macizo de Gredos se levanta esta antigua villa de la Casa de Alba en la que el Gran Duque dejó su huella. El Barco de Ávila cuenta con un bello castillo y son famosas sus judías.

¿Cómo llegar a El Barco de Ávila?

– En coche

Por la A-6 (Autopista de La Coruña) hasta Ávila (AP-51) y desde allí, por la N-110 en dirección a Plasencia.

– En transporte público

La empresa de autobuses CEVESA tiene la línea MadridBéjar con parada en la localidad.

¿Qué ver en El Barco de Ávila?

Los vettones se asentaron en el castro situado en la colina dominante. Posteriormente los romanos construyeron el puente que unía esa zona con la calzada que llegaba a Extremadura. A finales del siglo XI el rey Alfonso VI de León creó el Señorío de Valdecorneja para su hija Doña Urraca. Su marido, Raimundo de Borgoña fue el responsable de la repoblación de esta comarca. En 1366 el rey Enrique II de Trastámara concedió el Señorío a García Álvarez de Toledo, a cambio de que renunciara a su título de Maestre de la Orden de Santiago. La localidad permanecería vinculada a la familia de la Casa de Alba desde su constitución hasta la desaparición de los señoríos en el siglo XIX.

Comenzamos la visita a Barco de Ávila por el Castillo de Valdecorneja (siglo XII), que se alza en un pequeño cerro junto al río Tormes. Construido sobre un castro vetón que fue destruido por los romanos. Fue edificado en el siglo XII y reconstruido en el siglo XIV. Ha sido restaurado varias veces, debido a las incontables batallas que ha sufrido e intentos de incendio y bombardeos.

Castillo
Castillo

Al iniciarse la segunda mitad del siglo XIX quedó habilitado como cementerio municipal. Por ello aumentó su deterioro al arrancar el pavimento y grandes oquedades en sus muros. Actualmente ha sido restaurado y reparado el pavimento y en parte la torre del Homenaje. Es utilizado para los actos culturales que se celebran en esta localidad.

Junto al castillo encontramos el Puente Románico, de origen romano, debido a los muchos deterioros sufridos por causa de tantas guerras, se rehizo a comienzos del siglo XII, conservando las anchas pilas romanas y algún arco. Por esta reforma tiene ahora un estilo románico.

Puente medieval
Puente medieval

Nos adentramos al casco urbano medieval. Lo primero es fijarnos en los fragmentos de la muralla. Merece destacarse la Puerta de Ávila o Puerta del Ahorcado, formada por un arco de medio punto entre dos torres avanzadas para su defensa. Su sobrenombre se debe a que estando el Gran Duque de Alba, en su palacio en Piedrahita. Llegaron unos regidores pidieron justicia ante los supuestos agravios que les causaba el alcaide de El Barco; irritado y poco convencido, el duque les contestó que de ser ciertas las acusaciones ahorcaría al alcaide, pero que de no serlo los ahorcados serían sus acusadores. Una vez comprobada la verdad, el alcaide fue ahorcado ante esta puerta.

El centro del Barco de Ávila discurre en torno a una plaza irregular. En ella, se suceden pórticos con casonas con blasones de antiguos linajes de la población. Detrás de la plaza en dirección a la iglesia, una Capilla restaurada ocupa el solar de la casa natal de San Pedro del Barco, santo local que murió aquí y que cuenta la leyenda que su cuerpo fue llevado por una mula hasta la ciudad de Ávila, donde sería enterrado.

Plaza Mayor
Plaza Mayor

En la plaza contigua a ese edificio se encuentra la fachada del Antiguo hospital de San Miguel (hoy residencia de ancianos) y de la Iglesia Parroquial de la Asunción de estilo gótico que conserva algunas trazas románicas. En el interior destaca su grandioso retablo barroco de fines del siglo XVII, que se adapta a la forma poligonal del ábside. Resulta interesante su Museo Parroquial, que reúne retablos, pinturas y esculturas de los siglos XIV a XVI.

Iglesia de la Asunción
Iglesia de la Asunción

Atravesando el puente medieval se llega al espacio de la Ermita del Cristo del Caño. Se trata de un habitual destino de los paseantes locales, que allí acuden a disfrutar de la vista panorámica que ofrece el castillo con la sierra como telón de fondo. Esa ermita tiene una historia legendaria que confiere de aún más encanto al lugar. En el siglo XII una gran crecida del Tormes arrastró a la orilla izquierda del río la imagen de un Cristo de madera de tamaño natural; los vecinos intentaron por tres veces colocarla en la iglesia parroquial, pero esta volvía a aparecer a la entrada del puente. Por ello erigieron allí una ermita que inicialmente se llamó “del humilladero”. Declarada en ruina cuatro siglos después, la ermita se reconstruyó en 1672. Al excavar en sus cimientos durante las obras apareció una corriente de agua que fue recogida en una fuente de tres caños; y esta dio nombre a la fuente y al Cristo del Caño.

Más información

Web del Ayuntamiento: http://www.aytobarcodeavila.com

Dónde comer

Los más recomendables:

  • Ly.2 (C/ cabezuelo 30): echa para atrás su ubicación y su exterior, pero su cocina es una de las mejores de Barco de Ávila.
  • Casa Lucio (Calle de la Pasión 3): se come bien, pero es un poco más caro.

Dónde dormir

Si quieres descubrir este pueblo con encanto aquí tienes los alojamientos que puedes encontrar por la zona.

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