Ruta por La Rioja: ¿Qué ver en Logroño?

Logroño

Seguimos nuestro viaje por La Rioja, y le toca el turno a su capital, Logroño. Una ciudad dinámica que mantiene un cuidado casco urbano marcado por el paso del Camino de Santiago y por la producción y cultura del vino. Si olvidar de su archiconocida calle Laurel, lo que le hace una visita obligada.

¿Cómo llegar a Logroño?

– En coche

La Autopista AP-68, que comunica Logroño con Vitoria, Bilbao, Pamplona, San Sebastián, Zaragoza, Soria, Madrid y Barcelona. Si no disponemos de coche, podemos alquilar uno en cualquier capital española. En Rentalcars podemos comparar los precios entre las diferentes empresas de alquiler de coche y alquilar el más económico para el viaje.

– En transporte público

Tanto la estación de autobús como la de tren se encuentran muy céntricas y nos permiten llegar desde cualquier punto de la península. Desde aquí también salen los autobuses que nos llevan a las principales poblaciones de La Rioja: Alfaro, Arnedo, Calahorra, Haro, Miranda, Nájera y Santo Domingo de la Calzada.

¿Qué ver en Logroño?

El origen de Logroño parece estar asociado tanto a la villa romana de Vareia como a la celtíbera Cantabria. No obstante, no fue hasta el siglo X, que empezó a adquirir una mayor importancia cuando Sancho Abarca se apoderó de ella y la incorporó al reino de Navarra. En 1095 fue arrasada por El Cid Campeador. Poco después Alfonso VI de León le concedió un importante fuero que buscaba promover su repoblación y en el que ya aparece el nombre de Logronio. Desde entonces se fue convirtiendo en la principal parada del entorno en el creciente tráfico de peregrinos a Santiago de Compostela. Su estratégica posición, entre Navarra y Castilla, la convirtió además en una plaza fuerte estratégica para los dos reinos.

Como curiosidad, en 1610 el Tribunal de la Santa Inquisición de Logroño, realizó uno de los autos de fe más conocidos, el Proceso de Logroño, por el que fueron quemadas las brujas de Zugarramurdi.

Antes de llegar a Logroño, tenemos que tener en cuenta que la mayor parte del centro está prohibido aparcar, así que lo mejor es que dejemos el coche junto al río, que hay varios parking gratuito. Si no hay sitio al otro lado del río suele estar vacío.

Empezamos nuestra visita junto al río Ebro. Sobre él, cruzan 4 puentes, los cuales constituyen una de las estampas más típicas de la ciudad. Entre ellos destacan el Puente de Piedra o Puente de San Juan de Ortega (de 1884) y el Puente de Hierro o Puente de Sagasta (de 1882).

Puente de hierro
Puente de hierro

Desde el puente de hierro, al otro lado se encuentra la Casa de las Ciencias, un interesante centro interactivo situado en el edificio del antiguo Matadero Municipal. Mientras en este lado, tenemos el Cubo de Revellín, una antigua construcción defensiva que formaba parte de las murallas de la ciudad. Se exhiben actualmente hallazgos arqueológicos provenientes de yacimientos cercanos.

Puerta de la muralla
Puerta de la muralla

El casco histórico de Logroño se articula en torno a la Plaza del Mercado, en uno de cuyos extremos se levanta la Concatedral de Santa María la Redonda (siglo XV-XVIII). Destaca en su fachada su portada principal, ricamente esculpida, y las dos torres barrocas que la flanquean. En su interior se pueden ver varias tallas del escultor castellano Gregorio Fernández y una pintura, La Crucifixión, atribuida a Miguel Ángel.

Catedral de Logroño
Catedral de Logroño

En la Plaza del Mercado, era donde se realizaban los dos mercados francos que Logroño podía hacer al año. En la actualidad es una zona de ocio con muchos bares con terrazas.

Nos adentramos dentro del casco antiguo de Logroño para ver la Iglesia de San Bartolomé. Fue construida en el siglo XIII adosada a una de las murallas de la ciudad medieval y después reconstruida en el siglo XV. Cuenta con una portada gótica de gran calidad en la cual hay, esculpidos, varios pasajes sobre los milagros y el martirio del santo al que el templo está advocado. Destaca también su torre mudéjar, de planta cuadrangular.

Iglesia de San Bartolomé
Iglesia de San Bartolomé

Detrás encontramos la Iglesia de Santa María del Palacio comenzó a edificarse durante el siglo XII, aunque fue constantemente ampliada hasta el XVIII. Sobresale su aguja gótica.

Iglesia Santa María de Palacio
Iglesia Santa María de Palacio

Por último, nos dirigimos a la Iglesia de Santiago el Real (siglo XVI). Su fachada, del siglo XVII, está concebida a modo de arco de triunfo y decorada con dos esculturas del apóstol Santiago. En su interior se reunía el concejo municipal, por eso conserva documentos del Ayuntamiento. Alberga además la imagen de la Virgen de la Esperanza, patrona de Logroño.

Iglesia Santiago el Real
Iglesia Santiago el Real

El templo se alza junto a la Plaza de Santiago, en la que se recrea un singular juego de la oca con motivos relacionados con el Camino de Santiago. Al lado de la Iglesia se encuentra uno de los albergues para los peregrinos del camino de Santiago, y la Fuente del Peregrino.

Para los amantes del Arte Urbano, por esta zonas podemos encontrar varías obras interesantes.

Arte Urbano
Arte Urbano

De vuelta a la Plaza del Mercado, tomando la calle Agasta para encontrarnos con el Mercado de Abastos. Aquí podremos disfrutar de la inmejorable gastronomía de la Rioja. Se llama también el Mercado de San Blas porque está situado encima de la antigua Iglesia de San Blas.

Mercado de Abasto
Mercado de Abasto

Muy cerca está el Teatro Breton de los Herreros (año 1900) de estilo neoclásico sobre todo su fachada principal. Y también el Museo de la Rioja (siglo XVIII), fue el antiguo palacio del General Espartero. En el museo podemos encontrar obras artísticas que van desde el siglo XII al XIX. Justo al lado se encuentra el Parlamento de la Rioja. Está construido en el antiguo convento de la Merced del siglo XVI.

Teatro Bretón de los Herreros
Teatro Bretón de los Herreros
Parlamento de La Rioja
Parlamento de La Rioja

En esta zona por la que nos hemos movido, se encuentra la conocida calle Laurel. Una de las zonas de bares y copeo más famosas de España. Hay unos 60 establecimientos donde se puede degustar la gastronomía riojana a base de pinchos como los matrimonios, las migas, los rotos o los champis, entre otros. Su nombre se debe a antiguamente, las mujeres que ejercían la prostitución vivían en esta calle, y para que los clientes supieran cuál era la que estaba libre, colgaban en sus balcones una rama de laurel. En épocas de crisis se veían los balcones llenos de laurel, por lo que dio origen a su nombre.

Calle Laurel
Calle Laurel

Terminamos en una de las zonas verde más conocida de la ciudad, el parque del Espolón. En el siglo XIX, a toda plaza pública que nacía fuera de las murallas, se llamaba Espolón. Aquí se encuentra la estatua ecuestre del general Espartero, que estaba casado con una logroñesa, Jacinta Martínez de Sicilia. Tras retirarse de la política, se fueron a vivir en lo que hoy es el Museo de La Rioja.

Más información

Turismo de La Rioja: https://lariojaturismo.com

Dónde comer

Date una vuelta por la calle Laurel y aledañas seguro que encuentras donde comer. Una de las actividades más habituales es cenar a base de pinchos acompañado de una copa de vino riojano.

Dónde dormir

Si dudan Logroño al situarse en un lugar céntrico en La Rioja y la gran disponibilidad de alojamiento, es una de las principales opciones para dormir en La Rioja. Aquí tienes los alojamientos más interesantes de Logroño.

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