Dos días para descubrir la Ciudad de Mérida: ¿Qué ver en Mérida?

Dos días para descubrir Mérida

Cuando el emperador Octavio Augusto, decidió asentar a los soldados veteranos de las Legiones en el Centro de la región extremeña y a orillas del río Guadiana, nació con ello la ciudad romana de Emérita Augusta, capital de la Lusitania. Llegando a convertirse en uno de los centros administrativos más importantes del occidente peninsular.

Fruto de la suerte o el azar, a diferencia de otros lugares donde después de la caída del Imperio Romano, sus principales edificios pasaron a convertirse en el material para la construcción de otros nuevos. En Mérida, la mayor parte han llegado a nuestros días, gracias a que se han seguido utilizando para otras funciones o porque estuvieron sepultados durante siglos, sea como fuera, una parte de ellos han podido ser restaurados para el disfrute de todos. Lo que también indica, que una parte todavía siguen enterrados a la espera de un intrépido arqueólogo o de los fondos necesarios para  acometer la excavación.

Cómo llegar

Para llegar a Mérida en coche podemos coger la A-5 que une Madrid y Lisboa, o la Autovía de la Plata (A-66) desde Sevilla a Gijón.  Por esta misma vía circula los autobuses de la línea Gijón- Sevilla de ALSA con bastantes frecuencias de paso atravesando Extremadura de norte a sur. Desde Madrid tendriamos que coger los autobuses de Avanza Bus.

Si optamos por el tren la comunicación desde el sur (Sevilla) es bastante mala, solo hay un regional que tarda unas 6 h en llegar a Sevilla. Desde Madrid está mejor ya que hay talgos y trenes-hotel que llegan hasta Lisboa y paran en Mérida.

Ruta por Mérida

Comenzaremos la visita desde la estación tren de Mérida, a la salida a escasos metros nos encontraremos con el Templo de Marte en el acceso al atrio de la Basílica de Santa Eulalia. Se trata de un oratorio dedicado a Eulalia, conocido popularmente como “El Hornito”. Su pórtico está realizado con piezas de mármol extraídas a principios del siglo XVII del Templo que la colonia Romana dedicó al Dios Marte.

Basílica de Santa Eulalia

Basílica de Santa Eulalia

Asimismo visitamos la Basílica de Santa Eulalia, dedicado a una niña Emeritense que fue martirizada por el emperador romano. Además las excavaciones realizadas en el subsuelo de la Basílica han sacado a la luz el impresionante recinto subterráneo, hoy visitable, donde han aparecido importantes restos romanos y visigodos.

Nos dirigimos a la principal zona monumental formada por un lado por el Anfiteatro Romano (año 8 a. C.), donde se realizaban los espectáculos de lucha entre animales salvajes, lucha de gladiadores y cacerías de fieras.

Anfiteatro romano

Anfiteatro romano

Junto a él, tenemos la Casa del Anfiteatro,  en esta zona encontramos la conducción del acueducto de San Lázaro y una torre de decantación de agua del mismo, restos de dos viviendas y un mausoleo.  Las casas son de finales del siglo I d. C. y conservan restos de sus patios, pasillos y habitaciones, algunas con mosaicos.

Seguimos a la joya de Mérida, el Teatro Romano (año 15 y 16 a. C.). Se construyó aprovechando la ladera de un cerro, dotándole de una capacidad para unas 6000 personas.  Hasta 1910 estuvo casi por completo sepultado, lo que ha permitido conservarse la mayor parte. Durante los meses de verano vuelve a recuperar su uso original con la representación de obras de teatros y música en vivo.

Teatro romano

Teatro romano

Al lado encontramos la Casa del Teatro o Casa Basílica, llamado así debido a la primera interpretación que le dio el excavador José Ramón Melida a los restos del edificio. Se trata de una vivienda bajoimperial, en la que se conservan unas pinturas murales que representan figuras humanas a tamaño natural.

Seguimos en dirección a la Avenida Juan Carlos I, donde encontramos el Circo Romano. Con un aforo de unos 30.000 espectadores, fue uno de los mayores del mundo. Se conserva su perímetro y parte de las gradas. Aunque si queréis conocer cómo eran las gradas de un circo romano os recomendamos que os paséis por la ciudad de Tarragona.

Circo romano

Circo romano

Finalmente para cerrar la zona, que mejor que visitar el Museo Nacional de Arte Romano, donde se conserva gran parte de los restos descubiertos en la ciudad.

Ahora nos dirigimos a la Casa del Mitreo (siglo I d.C.), fue descubierto en la construcción de la Plaza de Toros. Debe su nombre a la aparición de los restos de un posible santuario mitraico. Destacan sus pinturas murales y mosaicos de los que sobresale el llamado “Mosaico Cosmológico”, una auténtica obra maestra.

Nos dirigimos al río Anas, no lo encuentras en el plano? Debe ser porque los árabes añadieron el prefijo Guad (río) al nombre. Junto al Guadiana encontramos el puente romano, uno de los más largos de su época y por suerte no ha sufrido a penas transformaciones desde su construcción.

Muy cerca del anterior encontramos el Puente Lusitania, obra del arquitecto Santiago Calatrava, odiado y admirado por partes iguales. Gracias a su construcción se pudo peatonalizar el puente romano.

Y siguiendo con los árabes, junto al río encontramos la Alcazaba Árabe (siglo IX), es una de las más antiguas de la península y servía como defensa de la entrada a Mérida. Como no podía ser de otra forma en su interior se ha encontrado restos romano, como parte de una calzada y de una muralla con su puerta Monumental. En el centro del patio encontramos unas escaleras que nos lleva a un aljibe precioso.

Aljibe de la Alcazaba

Aljibe de la Alcazaba

También entre los puentes Romano y Lusitania y a escaso metros del río Guadiana, encontramos el Yacimiento Arqueológico de la Morería, donde veremos los restos de calzadas, murallas, necrópolis, santuarios o barrios desde los romanos hasta los árabes.

Zona Arqueológica de Morerías

Zona Arqueológica de Morerías

Volvemos al interior de Mérida para acercarnos al Templo De Diana (finales del siglo I a.C.), se trata de un Templo de Culto Imperial, que se ha conservado perfectamente gracias a que su estructura fue aprovechada desde el siglo XVI para la construcción del palacio del Conde de los Corbos.

Templo de Diana

Templo de Diana

Nos dirigimos a la Plaza de España, lugar de mercado y fiestas populares. En el centro encontramos una fuente neobarroco del siglo XIX, y alrededor el Ayuntamiento y la Concatedral de Santa María La Mayor.

Muy cerca encontramos la Iglesia de Santa Clara (siglo XVII), aquí podremos ver una colección de arte visigodo gracias a la donaciones de coleccionistas.

Ya en la calle Trajano encontraremos el Arco de Trajano, que lejos de lo que se podría pensar no es un arco en honor a Trajano, sino la puerta de entrada a un templo dentro de lo que era el foro provincial.

Detrás en la Plaza de la Constitución, encontramos el Antiguo Hospital De Jesús Nazareno (XVIII), hoy Parador Nacional pero que ha pasado por ser convento, hospital, museo y cárcel.

Cerramos el recorrido con el Acueducto De Los Milagros, en un estado de conservación magnifico sólo superado al de Segovia. Su nombre se debe a que los emeritenses consideraban que era un milagro que una estructura de tales dimensiones pudiera seguir en pie con el paso de los siglos.

Acueducto de Los Milagros

Acueducto de Los Milagros

Pero aquí no acaba todo, es lo bueno que tiene Mérida, ya que en cualquier rincón de la ciudad te puedes topar con algún resto romano. Y cuando te hayas cansado de tanta visita cultural y quieras darte un chapuzón, acércate al pantano de Proserpina a 5 km de Mérida. Ah, que se me olvidaba también es romano.

Más información

Web de Turismo de Mérida: http://www.turismomerida.org/

Dónde comer

Como toda ciudad que se precie, Mérida tiene su zona de tapeo, esta se encuentra enfrente del Museo Romano. Nuestra recomendación son unas buenas migas, un ajoblanco y probar un embutido llamado “patatera” que fue todo un descubrimiento, está hecho a base grasa de cerdo ibérico y puré de patata.

Aquí os dejamos nuestras recomendaciones:

  • Restaurante Casa Benito (Calle de San Francisco, 3): es un bar de esos de toda la vida donde tapear a buen precio.
  • Tabula Calda (Calle Romero Leal, 11): tienen comida típica extremeña y unos postres caseros estupendos.
  • A de Arco (calle Trajano, 8): otro de los mejores para tapear o tomar raciones.
  • Vía de la Tapa (Calle José Ramón Mélida, 48): tienen gran variedad de tapas a buen precio.
  • La Bodegilla (Calle Moreno de Vargas, 2): tiene un menú diario a 10 € con platos típicos de la zona.

Dónde dormir

Mérida es una ciudad muy turística, lo que hace que sea difícil en determinadas épocas del año encontrar un alojamiento libre, en especial durante el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Así que reserva con tiempo,  aquí tienes los principales alojamientos de Mérida.

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